miércoles, 15 de abril de 2015

Primera cosecha de temporada: las habas

Si hay un cultivo que siempre se me resiste son las habas, no por la planta en si misma, si no porque siempre traen asociadas a ellas la persistente plaga de pulgón. El caso es que año tras año las sigo plantando, ya que su fruto es una de las más ricas y nutritivas de las legumbres y culinariamente da bastante juego.

Las habas son una planta anual, de tallos bastante fuertes, pero que aún así conviene entutorar pues al cargarse de fruto tiende a doblarse pudiendo llegar a partirse; sus flores de color blanco poseen en su interior un tono violáceo que termina en unas finas líneas del mismo color. Se autopolinizan y de ellas salen unas vainas carnosas que además de ser comestibles (sobre todo las más tiernas), contienen los frutos que suelen ser entre 5 y 7.

Habas en floración.
Se sembrarán a partir de terminar de recoger los cultivos de verano en el huerto, aproximadamente a mediados de otoño,yo prefiero cuanto antes mejor (suelo hacerlo para la festividad de Todos los Santos) para poder aprovechar los últimos calores y que crezcan un poco antes de quedarse inertes, pues en mi zona el frío es intenso; de hecho las suelo cubrir con una botella grande de refresco abierta en sus dos extremos, que resguardan las pequeñas matas del aire y un poco de las heladas.
Antes de sembrarlas hemos de tener en cuenta que prefieren las zonas semisombrías de nuestra huerta, que conviene tener bien labrado el terreno y ya abonado de antemano, aunque en este aspecto no son muy exigentes. Para sembrar nuestras habas haremos pequeños hoyos a una profundidad de 6 cm. donde depositaremos tres semillas en cada uno, dejando una separación de no menos de 30 cm. entre puestos. Una vez terminada la siembra acolcharemos el suelo con paja o plástico, que nos ayudará a mantenerlas libres de malas hierbas, si no tendremos que estar quitándolas.
El riego no necesita ser excesivo debido a que se cultivan en las estaciones en las que suele llover, de hecho yo no suelo hacerlo a no ser que la primavera sea seca. En mi zona florecen a mediados de marzo y comenzamos a recogerlas en torno a finales de abril, prolongando con suerte su recolección hasta finales de mayo.

Las mariquitas, otro método para erradicar el pulgón de nuestras plantas.

Una vez la planta deja de dar frutos la cortaremos en pedazos pequeños y los incorporaremos al sustrato; las habas, como leguminosas que son, fijan el nitrógeno a sus raíces (al arrancarlas veremos en ellas unas pequeñas bolitas de color blanco) y son por ello sus matas un estupendo abono verde para nuestros futuros cultivos.
Para las próximas siembras hemos de tener en cuenta que conviene rotarlas cada dos o tres años y que asocian mal con ajos, cebollas y puerros, como la mayoría de las leguminosas.


El pulgón siempre en torno a los brotes más tiernos. 
En cuanto a sus enemigos caben destacar el mildiu, que puede aparecer por un exceso de riego o humedad debida a demasiadas lluvias; para combatirlo usaremos un fungicida teniendo muy en cuenta el plazo de seguridad del producto que usemos. Además, como dijimos al principio del artículo las habas traen asociadas a ellas el pulgón como algo casi inevitable, para combatirlo el pasado año utilizamos un insecticida casero realizado a base de la nicotina (nicotinoides) del tabaco, que no funcionó nada mal si bien no es un producto totalmente ecológico, y una vez aplicado, hemos de guardar un plazo de seguridad de una semana antes de poder comer los frutos. Si os interesa, en el vídeo podéis ver cómo lo hice. Otros métodos validos serían el fumigar con una infusión de ajo; para ello usaremos una cabeza de ajos por litro de agua, habiendo dejado los ajos machacados macerando previamente en el agua, durante veinticuatro horas, que luego coceremos veinte minutos; o bien podemos rociar las plantas con una solución de agua jabonosa, utilizando para ello unas gotas o escamas de jabón casero.

Más Huerting.


Como hacer un insecticida a base de tabaco para combatir plagas de pulgón,
 mosca blanca, araña roja, cochinilla y otros insectos perjudiciales.